Artemisia Gentileschi

Hoy vengo con ganas de compartir un reporte que hice ya hace tiempo, pero que creo que hace falta compratir, puesto a que no muchos conocen su historia y la importancia de esta mujer dentro del mundo del arte que muchas veces llega a ser considerado como un circulo social de mente muy abierta, pero que no siempre fue asi.

Artemisia, una de mis artistas favoritas por multiples razones; porque, a pesar de todo lo que paso, fue una mujer que sobresalió más que por el nombre de su padre, sino por el suyo mismo. Que peleo por ser un renombre en un mundo misogino y que merece más reconocimiento.

Artemisia Gentileschi, primogénita del maestro toscano de la pintura barroca Orazio Gentileschi, nació en Roma el 8 de julio de 1593. Difícil ser pintora en una época como aquella. Pero Artemisia era una romana libre. Pasó una infancia feliz, siempre en los aledaños de la plaza de Spagna, hasta que en 1605, su madre, Prudenzia Montoni, murió en su séptimo parto a los 30 años. Artemisia tenía 12. En vez de ser virgen, esposa, religiosa o prostituta (los cuatro roles atribuidos a las mujeres de entonces), decidió ser artista.

Algunas fuentes indican que a los 19 años Orazio la puso bajo la instrucción del pintor Agostino Tassi para que le enseñase perspectiva, ya que las escuelas de Bellas Artes no permitían la inscripción de mujeres. En 1612, Tassi violó a Artemisia e intentó calmar la situación con promesas de matrimonio que no se cumplieron, ya que resultó ser casado, por lo que Orazio inició un juicio en su contra ante el Tribunal Papal.

El proceso, que duró siete meses, fue tremendamente humillante y traumático. Artemisia relató con crudeza los hechos de su violación -testimonio que se conserva en los registros de la época-, fue sometida a exámenes ginecológicos y se le aplicaron instrumentos de tortura en los dedos para comprobar la veracidad de su relato. En el transcurso se pudo comprobar también que Tassi intentó asesinar a su esposa, a quien consiguió por violación, cometió incesto con su cuñada y quiso robar unas pinturas de Orazio, y por todo esto fue condenado a un año de prisión y el exilio de los Estados Pontificios. Para restablecer su honra, Artemisia contrajo matrimonio con un modesto pintor, Piero Antonio Stiattesi, un mes después del juicio. Posteriormente, en su obra “Judith decapitando a Holofernes” (1612-1613), se dice que la artista reflejó su sufrimiento emocional en el gesto casi placentero y de intensa determinación de Judith al realizar este acto, nunca antes representado de esta manera. Su padre y Agostino Tassi volvieron a ser amigos y trabajar juntos cuando este último recuperó la libertad, hecho que se sumó al dolor y la humillación de Artemisia.

En Florencia, Artemisia tuvo cuatro hijos y una hija. Su éxito como pintora no compensó las dificultades de la mala administración financiera, sumadas a problemas con su esposo. Se supone que por estas razones la pintora regresó a Roma con su hija Prudenzia. A pesar de los honores, Roma no fue muy rentable para la artista, por lo que se trasladó a Venecia entre 1627 y 1630, donde está documentado que recibió grandes homenajes alabando la calidad de su pintura. En 1630 viajó a Nápoles, donde permaneció por el resto de su vida, exceptuando una breve residencia en Londres. Fue muy apreciada por personalidades como el Virrey Duque de Alcalá y los artistas que allí residían, sosteniendo una gran amistad con el pintor Máximo Stanzione.

En su breve período en Londres, donde fue en 1638 a reunirse con su padre en la corte de Carlos I de Inglaterra, ayudó a Orazio a decorar un techo en la Casa delle Delizie de la reina Enriqueta María de Francia en Greenwich con una alegoría del “Triunfo de la Paz y de las Artes”. La colección de Carlos I incluye un “Autorretrato como la Alegoría de la Pintura” de Artemisia.

Orazio murió en 1639 y Artemisia abandonó Inglaterra hacia 1642, justo cuando allí se iniciaba la guerra civil. Vivió sus últimos años en Nápoles, Es probable que la artista haya muerto durante la plaga que hubo en Nápoles en 1656, y fue prácticamente olvidada después de su fallecimiento.

Hablando de las obras de Artemisia, es importante recalcar las diferencias de derechos para las mujeres en esos tiempos, no solo en la vida común, sino en el arte tambien. Esto se tranfiere claramente en el trabajo de esta gran pintora. Artemisia como toda buen artista, trasmitió todo su odio y disconformidad ante este tipo de situaciones, no solo en una pintura, sino en muchas.

Donde mientras en muchos otros trabajos se mostraba a la mujer docil y dispuesta a cualquier demanda masculina, por mas inconforme que fuera. Por estas razones creo que merece mas renombre, porque fue no solo de las primeras mujeres en el arte en alcanzar tan importante nivel de reconocimiento, sino de mostrar las cosas como son.

Aqui una comparación de la misma escena de Judith decapitando a Holofernes, uno hecho por el pintor Michelangelo Cravaggio, contra el de Artemisia:

Como la diferencia entre los dos causa un resultado diferente, el de Cravaggio muestra a Judith de una manera desconectada e inocente, que a pesar de lo que esta pasando nos hace sentir que no hay ningun enojo o enfuria dentro de esta misma; en cambio en el trabajo de Artemisia se deja en claro las intenciones, la furia, el enojo y el deseo de venganza se transmite claramente sobre el lienzo.

Otro trabajo que cabe mencionar es el de Susanna y los viejos, que arriba deje la muestra, pero ese tambien tiene un detalle interesante, donde gracias a las nuevas tecnologias podemos ver lo que Artemisia originalmente queria mostrar sobre este trabajo.

Creo que la imagen se describe por si sola.

-Andrea MR